A apropósito  del próximo Festival de Teatro de Bogotá, recordamos la escena teatral que se dio en la capital, pocos años después de consolidada la Independencia. Hacía 1825, si bien la puesta en escena saltó a los tablados callejeros, El Coliseo, hoy teatro Colón continuó siendo el principal escenario de aficionados que mediante representaciones, rememoraban episodios patrióticos. Por aquellos días según describe Alfredo Iriarte,  las adolescentes bogotanas asumieron una moda con ingredientes “cómicos y grotescos”. Consistía en que apelaban al recurso de convulsionar, ataques histéricos,  pataletas y soponcios cada vez que alguien contrariaba sus caprichos.

A propósito de este comportamiento, el  7 de junio de 1828 en el Coliseo bogotano se estrenó el sainete  Las Convulsiones , escrito por el poeta bogotano Luis Vargas Tejada  quien contaba con 26 años. “Tremenda sátira contra la epidemia de los falsos arrechuchos histéricos de las jovencitas, y, de contera contra otras personajes y aspectos de la sociedad capitalina de entonces”. Fue un éxito arrollador en su estreno y primera temporada y, significó “una isla frente a la indigencia de la producción teatral colombiana del siglo XIX”.

Un año después del estreno, el joven escritor Luis Vargas Tejada falleció cuando, huyendo, vadeaba un río llanero, después de haberse comprometido con otra escena real, política y convulsionada: la conspiración contra Bolívar que tuvo lugar en septiembre de 1828, apenas tres meses después del estreno de su obra teatral.

Elizabeth Saravia Ríos

Iriarte, Alfredo. Breve Historia de Bogotá. Editorial Oveja Negra: Bogotá, 1988. p.113.

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