El amor en los tiempos del “Grill”

Hotel Granada TituloNo sabemos a ciencia cierta si en la Bogotá de los años 50 se festejaba el “día del amor y la amistad”. Lo que sí es seguro es que el amor se celebraba y las parejas acudían a salones sociales y de baile para afianzar sus relaciones. Dos de los sitios más renombrados para tales efectos, fueron el Grill Europa y el Grill Colombia que según la definición escueta del Bogotálogo o diccionario sobre el castellano hablado en Bogotá, serían simples “establecimientos varietales dedicados al expendio de bebidas alcohólicas y alimentos y a la presentación de diversos espectáculos” (1). Pero desde la vivencia de Bernardo Hoyos representaron estilos de vida: “El Grill Europa, establecido en la ciudad, era un sitio íntimo y elegante, con excelente comida, animado por el señorío y la música, estilo café europeo, que tocaba Jean Vietto, uno de los pocos árbitros de la buena vida nocturna de Bogotá durante casi medio siglo. Tanto el Europa como el Grill Colombia habían heredado la tradición de la sala de baile del viejo y famoso hotel Granada, donde Lucho Bermúdez había enseñado a los bogotanos a moverse a lo tropical” (2).

Ambos Grilles estaban localizados en el centro y, a ese circuito de lugares para tejer relaciones, se les unieron restaurantes como El Temel fundado por un par de hermanos judíos- austriacos que llegaron a estas lejanías huyendo de la persecución nazi. Allí la comida fue “espléndida” y “cosmopolita” según recuerda Luis Zalamea (3), y se cocinaron desde importantes debates políticos hasta apasionadas historias privadas. Se sabe que ofrecía pescados y mariscos frescos traídos a diario por avión desde la costa, y especialidades francesas, alemanas, suizas e italianas, con una bodega de vinos para el perfecto maridaje.

Jean Vietto, pianista italo-francés, amante del jazz y trotamundos, el mismo del Grill Europa, fundó otro restaurante, la Llave Oro, a donde solían llegar los invitados del Jockey Club para estirar las veladas hasta la madrugada. Vietto quien pasó por Bogotá en 1957, se enamoró del centro de la ciudad y lo llamó Petit París calificándolo así según las maneras, gustos y costumbres que vió en los cachacos de esos tiempos y, según el ambiente lustroso de todos estos lugares, preservados aún después del Bogotazo. Hoy, son casi nulos los indicios físicos que podemos encontrar de estos escenarios significativos. Apenas una placa en la carrera 8ª con 15 nos anuncia que por ahí quedaba el Temel. Sólo siguiendo los mapas en la memoria de nuestros abuelos, podemos reconstruirlos.

Elizabeth Saravia Ríos

1. http://www.bogotalogo.com/wiki/index.php?title=Temel,_El&redirect=no
2. Bernado Hoyos de Rumba en Cha Cha. En linea:http://m.soho.com.co/experimento/articulo/bernardo-hoyos-rumba-cha-cha/1251
3. Citado por Germán Niño en:www.ghnino.com/2012/11/recordando-el-temel.html
La Fotografía es del Hotel Granada, en el costado sur del Parque Santander.