¿Dónde está ‘la Rebeca’?

La REbecaNo es necesario un estudio exhaustivo para saber que al hacer esta pregunta en las calles de Bogotá, un alto porcentaje de los transeúntes dirían que no tienen idea, incluyendo al que responda con otra pregunta ¿quién es la Rebeca? Este desconocimiento se puede atribuir a la falta de sentido que para la gran mayoría de ciudadanos cobran hoy las estatuas o monumentos de la ciudad pues no son reconocidos como símbolos de un momento histórico o personal. Son más bien adornos que se vuelven invisibles entre los obstáculos cotidianos que nos dejan las calles, la movilidad y el reloj. Hoy no se sabe a ciencia cierta dónde está la estatua de Sucre, Rufino José Cuervo, Tomás Cipriano de Mosquera y otros tantos monumentos que superan los 700. Adicionalmente muchos de ellos se han convertido en objeto del vandalismo de quienes no tienen sentido de pertenencia con Bogotá.

Bogotá Memorable en aras de recuperar la memoria sobre la ciudad y fortalecer la apropiación de este patrimonio monumental, los invita escribir una nota corta ( no más de 1.500 caracteres con espacios) sobre el monumento de la ciudad que les sea significativo ya sea por el hecho histórico que representa o por lo que ha significado en su vida. Las mejores notas serán publicadas en este blog y en la página de Facebook de Cuadrante Cultural (favor adjuntar nombre y correo electrónico).


Apropósito de la Rebeca

Hoy se encuentra localizada en la calle 26 entre carreras 10ª y 13. Su autoría se la atribuyen al artista plástico Roberto Henao Buriticá, pero según artículo publicado en El Espectador (1), el descubrimiento de un documento en el Archivo General de la Nación y firmado el 6 de mayo de 1926, señala a Luis Luchinelli, apoderado de la Marmolería Italiana de Tito Ricci, como ejecutor de la obra en un lapso de dos meses y con un costo de 500 pesos. La estatua de la Rebeca fue emplazada en la fuente del que fuera el Parque Centenario en julio del mismo año, y aunque no faltó el día en que amaneciera con una camisa puesta pues su desnudez escandalizó, se convirtió en punto de encuentro y en ícono de la ciudad. Muchos supimos de ella cuando la poceta que la rodeaba se convirtió en la bañera de los entonces llamados “gamines” y hacía años había sido trasladada a 20 metros de su lugar original. Según el artículo de El Espectador, se le detectó “cáncer del mármol”.

La semana pasada se supo que el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural y la Cámara de Comercio, proyectan un Museo a Cielo Abierto por la calle 26 bajo la propuesta de Adoptar un Monumento para la empresa privada. Esperamos que le Rebeca pronto sea adoptada.

 
Elizabeth Saravia Ríos
 
1. Monsalve, Juanita. La verdad sobre ‘ la Rebeca’. En: http://www.elespectador.com/noticias/bogota/verdad-sobre-rebeca-articulo-387621. Fecha consulta: 08-10-2014.