Bogotá Danza

Festival en la ciudad

Baile_de_CampesinosMemoria y Tradición, es el tema del VI Festival de Danza en la Ciudad que se promueve actualmente. Al escudriñar en la historiografía que guarda parte de esa memoria sobre lo que fuera la danza y el baile en Bogotá, nos topamos con datos anecdóticos significativos. Por ejemplo fue el virrey Amar y Borbón quien contagiado de la moda europea, introdujo los bailes de máscaras en la antigua Santafé. A estos se podía acceder pagando boleta y estaban regidos por una estricta reglamentación que aún reposa en la Biblioteca Nacional. Una de sus reglas nos habla de gustos y tendencias: “Para que todos los concurrentes puedan divertirse según su carácter y genio, al prudente arbitrio de los directores corresponde interponer los bailes de Minué, Paspié, Bretaña, Amable, Contradanza, Fandango, Torbellino, Manta, Punta que son las clases de los que se permiten”.  Según E. Bermúdez, la Contradanza junto con el Vals, fueron los ritmos más apetecidos del “baile de salón” entre las clases altas de la sociedad, en el período final de la colonia y los años de lucha por la independencia. Paradógicamente y, según señala el mismo autor, el Fandango, traído de la mismísima Península, se consideraba escandaloso y lascivo y, por supuesto sufrió de persecución eclesiástica. 

Es sabido que luego de la Independencia, junto con el ánimo de transformación social llegaron nuevos bailes, nuevos instrumentos y el deseo de adoptar el esquema de música de conciertos, también europeo. En este emergente escenario cultural, el Torbellino, la Manta y la Punta, de ascendencia popular y mestiza que antes y según la reglamentación virreinal  se presentaban al lado de los otros bailes mencionados, fueron vistos por las élites criollas como vestigios “artesanales” de la cultura colonial depuesta y relegados de sus salones. Fueron entonces las chicherías de la carrera octava y la famosa fonda pública La Rosa Blanca las que continuaron siendo escenarios de estas expresiones (Bermúdez).
Hoy el reconocimiento de la multiplicidad que nos caracteriza ha rescatado todas las herencias y  por eso no es difícil encontrar en el mismo tablado, cotizas, ruanas, jaranas, tambores palenqueros, bundes, bambucos, cumbias y ballet.
* Bermúdez, E.(2000). Historia de la Música en Santafé y Bogotá. Bogotá.
La pintura es de Ramón Torres Méndez. Pintor costumbrista bogotano (1809-1885).