2015: El Año de Nariño

NARIÑOHoy cuando se habla de la edición y lectura digital, en buena hora decidió el Ministerio de Cultura bautizar el 2105 como el año de Antonio Nariño no sólo por lo que representa como precursor de nuestra Independencia sino porque fue un hombre de letras que asumió todos los oficios que atañen al mundo del libro moderno.

Promovió en su casa una de las primeras asociaciones de lectores que se crearon en Santafé de Bogotá. También fue el primer prestamista particular de libros entre los jóvenes escolares santafereños.  Y su actividad como impresor  se relacionó directamente con la idea de mejorar su fortuna y vender ediciones entre el naciente mercado de universitarios, clérigos ilustrados y funcionarios de la administración. Fue ambicioso y al mismo tiempo diletante, utopista y convencido de sus privilegios de nobleza (Silva, 2005).

Sobre su imprenta, La Patriótica, se conjetura que la construyeron  maestros artesanos santafereños, mientras que lo que importó fueron los tipos, las cajas y otros elementos.  Como bien se sabe de allí salió la traducción de la Declaración de los Derechos del Hombre, que no alcanzó a secarse cuando fue confiscada. Finalmente, La Patriótica, fue expropiada en 1796 y puesta a buen recaudo.

Desde sus orígenes el  invento de Gutenberg fue calificado como cosa del demonio por el hecho de multiplicar textos y pensamientos.  En la época de Nariño también generó recelo y desconfianza por las iniciativas de cambio que representó. Su uso social sólo se hizo posible después de 1808, cuando aparece la libertad de imprenta.

Elizabeth Saravia Ríos

1.Silva, Renán (2005). La ilustración en el virreinato de la Nueva Granada. Medellín, La Carreta Histórica. p. 102 y 103.

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